Para a Estrada / Para el camino!


Algunas veces tenemos pensamientos que no se quieren ir, pensamientos que no respetan horas de sueño, te siguen desde el monitor hasta tu cama, desde un intento fallido por estudiar hasta el café malicioso que armas en la cocina, decifras algunos entre las cucharadas de azúcar y emergen otros de diferente procedencia, que ni siquiera van al caso del primero, es un desastre. Los ahogas con dosis de cafeína o con cualquier otro tipo de sustancia o hierbas, porque son un peligro en tu salud mental y los diluyes entre cosas varias. Creo que se debe a que los pensamientos aparecen después de un proceso de equilibrio entre lo positivo y lo negativo de tus vivencias, tu subconsciente hace un balance entre lo bueno y lo malo, lee tu estado corporal, averigua si tus párpados aguantaran toda la semana, así los pensamientos fluyen en periodos específicos donde tendrán un rol importante y no pasaran desapercibidos, pero son parte de ti y no todos son malos, me pasa que aveces los invoco buscando uno que le codifique risas a mis neuronas y sigo caminando, hacen bien a fin de cuentas. La ciudad es precisa para que aparescan unos cuantos cuando voy a la U y otros cuando voy al centro, cada recorrido que tomas por acá tiene un pensamiento que emerge y sin pones atención te lo llevas todo el viaje de vuelta a tu casa.

Un abrazo, sigo en la ruta.

1 No quedan Indiferentes:

Cristian Díaz Castro dijo...

Los pensamientos nos hacen estar acompañados, pasamos malos ratos, pasamos buenos ratos, pero lo más importante es que siempre vuelven, y sí siempre me los llevo a casa.

Un abrazo, nos encontramos en la ruta.

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